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Daño Cardíaco residual tras la infección por COVID-19

¿Por qué debo consultar con un cardiólogo tras haber superado el COVID19?

La enfermedad por coronavirus COVID-19 es uno de los principales problemas de salud pública actual.

Sabemos que el cuadro clínico incluye la afectación cardiovascular en una proporción importante de pacientes, pero en realidad todavía se desconoce cuál es el impacto global de la enfermedad sobre el corazón

Muchos pacientes se quejan de palpitaciones, dolor de pecho, disnea, mareos, alteraciones neurocognitivas, hipertensión o fatiga extrema aún tres meses después de haber sido dados de alta de un centro hospitalario. Incluso algunos de los que tuvieron síntomas leves y recibieron un resultado de PCR negativo, padecen síntomas debilitantes y cambiantes, que algunos especialistas atribuyen al efecto inflamatorio del SARS-COV-2 y otros, a las consecuencias habituales de una virosis.

Los pacientes que tuvieron Covid-19 deberían estar atentos a su estado de salud y hacer seguimiento, en especial de síntomas prolongados, complicaciones o secuelas que pudieran presentar. Si bien no hay guías prácticas o de manejo porque todos estamos aprendiendo a medida que transcurre la pandemia, debido a la afectación multiorgánica de Covid-19 se impone un abordaje interdisciplinario y global del paciente.

Es importante realizar una valoración de posible desarrollo de hipertensión pulmonar a través de un ecocardiograma Doppler, que permite ver signos indirectos de sufrimiento del corazón.

Mientras que aquellos pacientes que hayan sufrido tromboembolismo pulmonar agudo por la neumonía deben continuar por un tiempo determinado con tratamiento anticoagulante que requiere seguimiento médico.

“El COVID-19 tiene un amplio espectro de complicaciones cardiovasculares, que incluyen falla cardíaca nueva, arritmias, síndrome coronario agudo, inflamación del corazón y hasta paro cardíaco”

Inicialmente se consideraba a este virus como respiratorio, dado que es su sello distintivo y las principales manifestaciones clínicas son respiratorias. Sin embargo, el COVID-19 tiene un amplio espectro de complicaciones cardiovasculares, que incluyen falla cardíaca nueva, arritmias, síndrome coronario agudo, inflamación del corazón y hasta paro cardíaco. Además, la presencia de lesión cardíaca ha mostrado tasas de mortalidad muy elevadas.

La inflamación del corazón, llamada miocarditis es una complicación potencialmente letal, y se han publicado múltiples reportes de casos. Actualmente se desconoce el mecanismo exacto, pero recientes hallazgos sugieren que parece ser el resultado de la infección directa del virus que ataca el corazón, o posiblemente como consecuencia de la inflamación desencadenada por la respuesta inmune excesivamente agresiva del cuerpo. Hay reportes de hallazgos directos de partículas del virus en el corazón a partir de estudio de biopsias cardíacas y autopsias.

Fuera de los reportes de casos publicados, se desconoce la incidencia exacta de afectación del miocardio o miocarditis entre los pacientes hospitalizados con coronavirus. Sin embargo, varios estudios han informado lesiones cardíacas entre pacientes hospitalizados con COVID-19. De un estudio de pacientes de un hospital de la Universidad de Wuhan, aproximadamente el 20% tenían lesión cardiaca, y en estos pacientes la mortalidad fue significativamente superior (51,2% frente a 4,5%).

Es importante si se detecta en el ECOCARDIOGRAMA DOPPLER alguna alteración estructural la realización de Resonancia Magnética Cardíaca para valorar el posible daño miocárdico.

Síndrome del corazón roto: síntomas similares a los de un ataque cardíaco, como dolor en pecho y dificultad para respirar.

Durante la pandemia de COVID-19, se ha reportado un aumento muy significativo en la incidencia de Síndrome del corazón roto o Takotsubo, alcanzando el 7,8% en comparación con la incidencia pre pandemia del 1,7%. Esta enfermedad presenta síntomas similares a los de un ataque cardíaco, como dolor en pecho y dificultad para respirar. Pero habitualmente es transitorio, y no afecta a las arterias coronarias como un infarto, sino al músculo cardíaco. El COVID-19 ha provocado múltiples niveles de estrés en la vida de las personas en todo el mundo, a nivel emocional, exacerbado por el aislamiento prolongado y la situación socio-económica de toda la población. Todos estos representan posibles desencadenantes de esta enfermedad.

Mientras la pandemia continúa avanzando, la prevención en este momento difícil es fundamental para la salud de nuestro corazón y nuestra salud en general.

Actualmente los cardiólogos nos encontramos ante un triple desafío, el de continuar atendiendo ininterrumpidamente a los pacientes con enfermedades cardiovasculares, brindar atención médica a tiempo a las urgencias cardiovasculares, y poder detectar tempranamente las complicaciones y secuelas de los pacientes con COVID-19.

DRA.TRINIDAD ALBORNOZ

ASISTENCIA CARDIOLÓGICA DR.CASTRO

Dra. Trinidad Albornoz

Cardiología y Cirugía Cardíaca

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