Protesis de rodilla

La artroplastia de rodilla consiste en la sustitución de la parte dañada de la articulación por una prótesis. Puede ser total (se sustituye toda la articulación) o parcial (se sustituye sólo una parte).

La cirugía consiste en, a través de una incisión de unos 20 centímetros practicada en el centro de la rodilla, retirar la parte o partes dañadas de la articulación y reemplazarlas por la prótesis, hecha de materiales ligeros y resistentes. Se fija al hueso a presión o con cemento óseo. La incisión se cerrará con puntos de sutura y se colocará un vendaje compresivo.

La cirugía se lleva a cabo con anestesia local más sedación o con anestesia general y tiene una duración de 120 a 160 minutos. Tras la operación, se instaurará una pauta analgésica para paliar el dolor.

Cuando está indicado

Esta intervención se realiza cuando existe un deterioro de la articulación a consecuencia de patologías importantes que no mejoran con tratamientos conservadores, como:

  • Artrosis (severa), una de las patologías más frecuentes.
  • Artritis (severa), reumatoide-inflamatoria.
  • Traumatismo (accidente).

Los síntomas más frecuentes son:

  • Dolor agudo persistente en la rodilla.
  • Inflamación crónica de la rodilla.
  • Deformidad e inestabilidad.
“Nuestra prioridad es el uso de la cirugía mínimamente invasiva, con el fin de reducir los riesgos y secuelas de las intervenciones y permitir al paciente recuperarse de la manera más cómoda y rápida.”

Información de servicio

Antes (preparación)

Se le realizará un estudio preoperatorio y se le preguntará por los medicamentos que toma habitualmente, por si fuera necesario suspender temporalmente su administración.

Antes de la intervención, deberá seguir un protocolo de ayuno, higiene y/o toma de medicación que le será indicado por su cirujano.

No deberá llevar ningún objeto metálico durante la operación: anillos, pulseras, pendientes, piercings, etc.

Después (recuperación y resultados)

Tras la cirugía, deberá permanecer ingresado de 6 a 8 días. Durante el ingreso se empezarán los ejercicios de recuperación con la ayuda de un fisioterapeuta.

La incorporación a la vida normal se producirá, según el paciente, entre 8 y 10 semanas después.

Equipamiento e instalaciones

  • Quirófanos con flujo laminar
  • Mesas quirúrgicas radiotransparentes
  • Respiradores y carros de anestesia de última tecnología
  • Pinzas selladoras Ligasure