Termoablación (Radiofrecuencia y Microondas)
La ablación térmica utiliza calor extremo para generar necrosis coagulativa en el tejido objetivo. Disponemos de dos tecnologías que seleccionamos según la lesión: Radiofrecuencia (RFA) y B. Microondas (MWA)
-
Radiofrecuencia (RFA): Utiliza corriente eléctrica para generar calor. Es ideal para lesiones pequeñas y controladas, y para patología benigna.
-
Microondas (MWA): Utiliza ondas electromagnéticas. Es más rápida y alcanza temperaturas más altas, ideal para tumores más grandes o cercanos a vasos sanguíneos (evita el efecto de enfriamiento por flujo sanguíneo).
¿Cuándo está indicado?
Indicaciones por Órgano:
-
Hígado (Primarios y Metástasis): Tratamiento curativo en tumores <3-5 cm.
-
Pulmón: Ablación de nódulos malignos.
-
Tiroides (Benigno): Ablación de nódulos tiroideos benignos que causan síntomas compresivos o estéticos, evitando la cirugía y preservando la función hormonal.
-
Útero (Miomas): Ablación de miomas uterinos sintomáticos, conservando el útero.
-
Hueso: Metástasis dolorosas y tumores óseos y osteoma osteoide (tumor benigno muy doloroso, curación inmediata con ablación).
Equipo médico
Información de servicio
Antes (preparación)
-
Tiroides/Osteoma: Anestesia local + sedación ligera.
-
Hígado/Pulmón/Útero: Sedación consciente.
Después (recuperación y resultados)
-
Tiroides/Osteoma: Alta en pocas horas.
-
Hígado/Pulmón/Útero: Recuperación rápida. Estancia hospitalaria breve (generalmente 24h).