Hallux Valgus

Hallux Valgus es el procedimiento quirúrgico utilizado para corregir y paliar las molestias ocasionadas por la deformidad del dedo gordo del pie (conocida como Hallux Valgus).

El Hallux Valgus es una deformidad evolutiva lateral del dedo gordo del pie hacia dentro. A medida que esta deformidad va evolucionando se forma una protuberancia ósea en la parte lateral externa del pie (base del dedo gordo). Sobre esta protuberancia se va creando una bolsa de liquido que al inflamarse produce molestias y es lo que comúnmente llamamos juanete. Esta patología es más común en adultos a partir de los 40 años, principalmente en mujeres.

A medida que la deformidad progresa la afección se grava y se incrementan las molestias. Es en este punto cuando el cirujano, agotados los tratamientos médicos, recomienda tratamiento quirúrgico.

Hay varias técnicas para llevar a cabo esta corrección ósea, las más utilizadas son:

  1. Osteotomía por cirugía abierta:

Se practica una incisión de 5 o 6 centímetros en la parte lateral de la primera falange (zona afectada), a través de la cual se procederá a cortar la parte del hueso prominente, causante de la patología, y a revisar y alinear las estructuras óseas. Al finalizar se suturará la herida y se colocará un vendaje compresivo. El tiempo de recuperación es largo, de entre 2 y 4 meses en función del grado de afectación y del paciente. Los resultados son muy buenos a largo plazo.

  1. Percutánea (técnica mínimamente invasiva):

A través de unas mini incisiones en la piel se accederá a la zona del hueso afectada y con la ayuda de un instrumental especial y un equipo radiológico, se fresará el hueso. Al finalizar la cirugía se cierran las incisiones con un punto de sutura, se colocará vendaje compresivo y se inmovilizará el pie con una férula. Esta cirugía produce un traumatismo menor sobre los tejidos, facilitando y acortando el proceso de recuperación.

La decisión última sobre la técnica a realizar la tendrá siempre el cirujano, teniendo en cuenta la edad del paciente, el grado de la lesión y su estado general.

La duración de la cirugía en ambos casos oscila entre los 40 y los 90 minutos. En ambos casos, se lleva a cabo con anestesia loco-regional.

Cuando está indicado

Esta intervención se realiza cuando, después de haber intentado paliar las molestias con tratamientos médicos conservadores (antiinflamatorios, férulas, calzado corrector...), siguen persistiendo e incrementándose las molestias ocasionando dificultad al andar.

Los síntomas son:

  • Dolor muy intenso (por fricción del calzado en la zona del juanete).
  • Dolor en reposo (por inflamación e irritación de la piel).
  • Perdida de estabilidad (al apoyar el pie).
  • Bursitis (a nivel del nervio plantar).<!-- -->
  • Artrosis (afectación más grave).

Los tratamientos médicos conservadores no serán efectivos en estadios severos, por esto es importante acudir al traumatólogo cuando se presentan los primeros síntomas.

“Nuestra prioridad es el uso de la cirugía mínimamente invasiva, con el fin de reducir los riesgos y secuelas de las intervenciones y permitir al paciente recuperarse de la manera más cómoda y rápida.”

Información de servicio

Antes (preparación)

Se le realizará un estudio preoperatorio y se le preguntará por los medicamentos que toma habitualmente, por si fuera necesario suspender temporalmente su administración.

Antes de la intervención, deberá seguir un protocolo de ayuno, higiene y/o toma de medicación que le será indicado por su cirujano.

No deberá llevar ningún objeto metálico durante la operación: anillos, pulseras, pendientes, piercings, etc.

Después (recuperación y resultados)

Cuando reciba el alta, necesitará de un zapato de suela rígida, cómodo y ancho, ya que todavía llevará un vendaje compresivo en el pie (alrededor de unos 8 días).

Equipamiento e instalaciones

  • Quirófanos con flujo laminar
  • Mesas quirúrgicas radiotransparentes
  • Respiradores y carros de anestesia de última tecnología
  • Pinzas selladoras Ligasure